Esa noche el viento acaricio la mariposa, llevándola con su brisa misteriosa, al encrespado mar donde, el amor llego a su vida, dejándola enredada en su tormenta, en remolino de lujuriosos sentimientos.
Mas de pronto despertó herida, y ese amor, como mariposa sin alas, como viento sin brisa, temió encumbrarse hacia la cima y ahora llora su torvo destino.
Pero algún día el amante, cruzara por su sendero, viendo del capullo renacer, hermosa crisálida volver, mas al verlo con orgullo le dirá: ya no te quiero.Lydiacar 19-12-08 Veces Visitado 283 |
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