Eran aquellas hermosas tardes de verano me consentías con mis dulces favoritos; cuanto me encantaba pasar los días contigo, mientras narrabas historias del pasado.
Pero el tiempo nunca pasa en vano; dejando su marca en tus manos envejecidas. Mientras a mí los años me iban dando vida; a ti poco a poco te la iban quitando.
Disfrutando dulces, pasaron los años. Crecí y empecé a construir mis propias historias; pero siempre con las tuyas, fiel en mi memoria, ahora era yo el que te estaba cuidando.
Poco a poco, empezaste a olvidar los veranos, las historias que me hacías ya no tenían sentido; parecías en el tiempo haberte perdido.
Ya apenas sin fuerzas para dar tres pasos, Yo sin poder dar un paso para detener el destino, Sin saber Yurico, si llegarás al próximo verano.Terry 19-12-08 Veces Visitado 169 |
|