Te busco en un instante, y nada encuentro el tiempo duerme en un reloj enfurecido y el eterno suspirar del minuto fallecido parece capitular allá, en lo más adentro.
El constante y colosal tictac azota con ira el resonar de un gemido ya enmudecido avivando el recuerdo que estuvo dormido que despierta, se alegra y después suspira.
Se acerca el sufrimiento y con el una mentira las vacilaciones son tuyas, hoy te pertenecen mientras las horas con cadencia mecen el último segundo que desde la cuna mira.
Son las sombras de las quimeras que parecen las aletargadas palabras de una vieja leyenda donde los miedos y el amor están en contienda mientras el amor se agranda, los miedos fallecenathair 19-12-08 Veces Visitado 250 |
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